Jornada 4ª: Grupo Jacer (3) - Rayo Usera (3)
Durante esta temporada, cuando el Rayo Usera pisa ambas áreas da miedo. En el área propia se producen errores y despistes que, afortunadamente no son abundantes pero sí típicos, dan lugar a goles esperpénticos. En el área contraria, la situación es peor. Tan solo un cuarto de las ocasiones generadas se convierten en gol, por lo que con una mayor concentración defensiva y un aumento del porcentaje de aciertos asistiríamos a solventes goleadas. Pero este no es el caso que nos ocupa porque los del Rayo Usera son pistoleros con balas de fogueo y tan capaces de recibir un gol después de hacer “internacional” al portero rival.
Y así pasó en Villaverde después de numerosas ocasiones a favor de los visitantes, el balón le llegó al jugador estrella local y tras encadenar varios recortes consiguió un gol evitable. Los de Usera siguieron a lo suyo, es decir disparando, hasta que en una de esas, en la recámara en vez de una bala de fogueo había una de esas que se clava en la escuadra. Empate a uno y a seguir buscando la internacionalidad para el portero del Jacer hasta el descanso.
La segunda parte empezó como la primera pero con un detalle importante. En la primera contra, Truji resolvió de manera sensacional y adelantó al Rayo Usera. El Jacer buscaba continuamente a su jugador nº 10 y cuando le encontraba creaba algo de peligro, pero estaba bien sujeto por la zaga visitante. A medida que el partido avanzaba los de Usera se fueron olvidando del balón, acercándose a su portero y regalando el campo. El Jacer se aprovechó de la coyuntura y en un disparo lejano empató el partido después de que el balón sobrevolase varias cabezas que optaron por preservar la salud. El balón entró por el centro de la portería ante el desconcierto general. Con el empate, los dos equipos volvieron a sus inicios. El Jacer replegó velas y el Rayo tomó nuevamente el mando creando más ocasiones y consiguiendo el tercero de la tarde por medio de Floren que culminó una gran jugada colectiva. Y en esas que el tiempo apuraba, el Jacer adelantó líneas y su portero se unió a la ofensiva. Ofensiva estéril ya que en estos momentos los de Usera a punto estuvieron de finiquitar el partido al realizar continúas jugadas de contraataque que se fueron al limbo por los problemas de puntería de sobra conocidos. Y para no desentonar, en ambas extremos del campo, el Rayo se permitió el lujo de dejar a un contrario sólo en el balcón del área propia para que empatase un partido que agonizaba y que no merecía ese resultado acudiendo a la estadística. Fue un empate con sabor a derrota.
Y así pasó en Villaverde después de numerosas ocasiones a favor de los visitantes, el balón le llegó al jugador estrella local y tras encadenar varios recortes consiguió un gol evitable. Los de Usera siguieron a lo suyo, es decir disparando, hasta que en una de esas, en la recámara en vez de una bala de fogueo había una de esas que se clava en la escuadra. Empate a uno y a seguir buscando la internacionalidad para el portero del Jacer hasta el descanso.
La segunda parte empezó como la primera pero con un detalle importante. En la primera contra, Truji resolvió de manera sensacional y adelantó al Rayo Usera. El Jacer buscaba continuamente a su jugador nº 10 y cuando le encontraba creaba algo de peligro, pero estaba bien sujeto por la zaga visitante. A medida que el partido avanzaba los de Usera se fueron olvidando del balón, acercándose a su portero y regalando el campo. El Jacer se aprovechó de la coyuntura y en un disparo lejano empató el partido después de que el balón sobrevolase varias cabezas que optaron por preservar la salud. El balón entró por el centro de la portería ante el desconcierto general. Con el empate, los dos equipos volvieron a sus inicios. El Jacer replegó velas y el Rayo tomó nuevamente el mando creando más ocasiones y consiguiendo el tercero de la tarde por medio de Floren que culminó una gran jugada colectiva. Y en esas que el tiempo apuraba, el Jacer adelantó líneas y su portero se unió a la ofensiva. Ofensiva estéril ya que en estos momentos los de Usera a punto estuvieron de finiquitar el partido al realizar continúas jugadas de contraataque que se fueron al limbo por los problemas de puntería de sobra conocidos. Y para no desentonar, en ambas extremos del campo, el Rayo se permitió el lujo de dejar a un contrario sólo en el balcón del área propia para que empatase un partido que agonizaba y que no merecía ese resultado acudiendo a la estadística. Fue un empate con sabor a derrota.
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